3.11.09

I can't go any further than this...

Muchas veces lo sentí; lo sé. Esa sensación distinta a las demás, ni de alegria ni de tristeza, ni de rabia ni de ira. Sólo una sensación, que te hace un nudo en la garganta y un agujero en el pecho, una sensación que ahi está, esperando al momento de colición. Después de tantas idas y venidas sabía lo que se venía venir. O tal vez no. O tal vez estaba demasiado inmersa en mi mundo de felicidad, para darme cuenta de lo externo. Para darme cuenta que no todo dura para siempre. Si bien sigo estando en mi mundo feliz, pero ya no es lo mismo. Mi grado de felicidad está por debajo de lo normal. Esta sensación nueva, es la que ocupa parte de su lugar. Y no me gusta para nada. No me gusta ser echada a la fuerza de mi inmersión, no me gusta tener que decidir. Ni tampoco esas otras sensaciones a deja vú, como un disco que nunca deja de girar, un disco que gira eternamente. Ahora estoy sintiédolo, un deja vú, como si ya hubiera querido escribir esto antes. No me gusta estar siempre en el medio, haciendo feliz a todos, o al menos tratando, y siempre arreglando las cosas, para justamente, retardar lo más que se pueda el momento de colición. Pero va a llegar, lo sé. En el momento menos esperado. Y ahí mi sensación va a explotar en mil pedazos, quedando sólo en carne viva, desprotegida de todo. Por el momento voy a seguir esperando, quiero seguir esperando. Voy a dar lo mejor de mi para que el momento de colición no llegue. No evitándolo, pero sí solucionando cosas. Por el momento, no puedo ir más allá de esto...