
Es una mañana pura y dulce y un espléndido rocío cae en la pequeña flor que se aferra a las torres y las murallas;
Es una mañana pura y dulce! y la luz y la sombra flotan. Ella camina en la pradera, y el eco de los bosques suena. En un momento nos encontraremos, ella está cantando en el prado, y el arrollo a sus pies se ondea en la luz y en la sombra para la balada que ella canta.
Alfred Lord Tennyson.