Tú eres la rosa del precipicio,
la que besa por oficio…
flor de mal de amores.
Tú eres la bruja del maleficio,
la que miente por vicio…
reina de corazones.
Tú eres la que llaman “malparida”,
la que aprieta las heridas para echarse a reír.
Con el mal de tus caderas
siempre fuiste la primera de la clase
en el arte de mentir.
No tienes corazón, no tienes sentimiento,
no tienes religión, no tienes miramiento,
no te queda pasión, tan solo sufrimiento.
Y eres mala, muy mala…
la reina de la mentira.
Eres mala, muy mala, te llaman la malparida.
la que besa por oficio…
flor de mal de amores.
Tú eres la bruja del maleficio,
la que miente por vicio…
reina de corazones.
Tú eres la que llaman “malparida”,
la que aprieta las heridas para echarse a reír.
Con el mal de tus caderas
siempre fuiste la primera de la clase
en el arte de mentir.
No tienes corazón, no tienes sentimiento,
no tienes religión, no tienes miramiento,
no te queda pasión, tan solo sufrimiento.
Y eres mala, muy mala…
la reina de la mentira.
Eres mala, muy mala, te llaman la malparida.